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16 de mayo de 2018

Un mirador, un salto al vacío y una sillita de bebé... (Con Alex)


La confesión de Alex me había dejado hecha mierda. Que la mala suerte, el karma de una vida pasada o el azar me hubiera hecho cruzarme con él me cabreaba. Es que tenía tela el asunto; un hombre que me hace pensar que puede ser esa persona especial que había imaginado encontrar, que estaba enamorado de mí, del que estaba enamorándome, tan atractivo, tan alto, tan interesante...tan, tan, tan casado... 

No me digas que no es mala suerte.

28 de marzo de 2018

Surrealismo a la de tres (Con Alex)



Hace algunos años conocí a un hombre, uno de esos que te hacen pensar que has dado con la horma de tu zapato. Hablamos, nos reímos, compartimos confidencias e hicimos lo inevitable, quedar para conocernos.

Su personalidad me gustó mucho, y dado que iba acompañada de un atractivo físico interesante y más de 2 metros de altura, lo volvía irresistible.

28 de junio de 2017

La fantasía de la colegiala y...ésto no es para mí

colegiala sexy

Si hay algo más divertido que el propio sexo es descubrir nuevas fronteras, innovar y jugar con nuestros límites. Y aunque una idea sobre el papel puede ser fantástica, excitante y morbosa, hasta que no lo ponemos en práctica no sabemos si realmente nos satisface. A veces no hace falta siquiera hacerlo, vale con pensarlo detenidamente, o quizás nos baste la fantasía para alimentar nuestra excitación sin tener idea jamás de meternos en situación. Otras, en cambio, debemos probarlas, o intentarlo al menos.

Hará unos dos años (vaya cómo pasa el tiempo, ¿no?) hablaba con un follamigo. Estábamos haciendo planes para vernos, tenía la casa libre e iba bien de tiempo para desarrollar algo interesante. No recuerdo cómo surgió la idea, simplemente apareció de forma tan natural que era una locura descartarla sin mas. Ese hombre tenía la habilidad para dar rienda suelta a mi imaginación, incitarme a salir de mi zona de confort y probar cosas que habitualmente no surgen con un follamigo, por prolongada en el tiempo que sea la relación que nos una. Es de reseñar que el follamigo era aquel con el que más tarde montaría la mazmorra improvisada, y también que tengo una actriz frustrada en mi interior, así que esos pequeños juegos de rol alimentan ese aspecto y hacen un dos por uno; puedo interpretar un papel improvisado, y disfrutar de un sexo la mar de interesante.

7 de septiembre de 2016

Maratón sexual

 

Aún dura la resaca de los Juegos Olímpicos, y qué mejor momento que éste para hablar de maratones sexuales...

Antes de que empieces a preguntarme dónde se celebran, te diré que hago referencia al maratón sexual que cualquiera puede montarse con lugar y compañía, no de ningún evento multitudinario, a menos que quieras una orgía, y en ese caso no me preguntes, porque no tengo ni idea de si hay alguno, ni de cómo organizarlo debidamente (aunque si de organizar se trata.... bueno, que me desvío).

En concreto hablo del maratón sexual que ocasionalmente organizo cuando los astros son favorables, tengo la casa sola, amigos a los que invitar, y unas ganas locas de disfrutar y pasarlo bien. Esto no quiere decir que siempre que se den todos los requisitos monte maratón sexual, si no que a veces se necesita montar el maratón para exprimir días libres, desestresarse, o para hartarse a follar y paliar las ganas que no han tenido oportunidad de ser saciadas durante mucho tiempo.

10 de febrero de 2016

El día que improvisé una mazmorra 2

Bondage principiantes

La excitación y el orgullo me poseían a partes iguales. Si bien es cierto que después de haberle hecho disfrutar de aquella manera me daba por satisfecha, cuando empezó a acariciarme los pezones mientras me decía lo que le gustaban, mi mente empezó a imaginar sus manos recorriéndome, y no me contuve...

'Estoy tan cachonda... No me importaría que jugaras conmigo'.

3 de febrero de 2016

El día que improvisé una mazmorra

Blancanieves porno

Bueno, vale, igual llamarlo mazmorra es exagerar. Y sin el igual. Sería como denominar potro a una mesa de comedor, vale que con imaginación y algún que otro complemento puede imitar uno, pero técnicamente no lo es, como tampoco mi cuarto fue una mazmorra aquella tarde, pero no me niegues que te ha intrigado el título...

'Tacones de aguja y cuero y dejo que me hagas lo que quieras, rollo dominatrix'.