Es innegable que es agradable que las personas con las que hemos intimado físicamente, aun tiempo después desde la última vez, te recuerden y surjan reacciones agradables al respecto.
No es necesario que esa reacción sea erótica, simplemente encontrarse en una situación y recordar que a ti te haría gracia, que te gustaba una canción, una película, que hubieras disfrutado de ese menú... Hay muchas ocasiones para acordarse de alguien de quien tienes buen recuerdo, a pesar de que los kilómetros, los diferentes caminos o el tiempo os hayan distanciado. Lo veo como algo sano, aunque en ocasiones, si el vínculo era muy fuerte, puede llegar a ser algo doloroso.















